Chabelo

por Karla Lara

7 de enero de 2014

 

“Chabelo”, si, Isabel Morales, que hoy tiene 5 años, 3 meses y 19 días de estar apresado injustamente, me llama cada tanto, platicamos, yo torpemente le pregunto, ¿Cómo esta compita?,  Y él con su voz pausada me dice “Bien, mi niña”, entonces me enternece. Me lo imagino sentado en el patio donde hay señal, donde recibió nuestra visita con Albita, Blanca y Marlon hace un poco más de un año.

Allí nos contaba Chabelo de su vida en la cárcel, de las tareas que hace, de lo que le cuesta la soledad, con su lenguaje sencillo y con esa forma particular con que se cuenta el cotidiano, sin rebuscar las palabras, habla de tristezas, como de alegrías, cuenta anécdotas de cómo se sobrevive entre otros que si han matado, entre otros que, como él, pero por otras razones, no han sido juzgados y que como él, se van llenando de una paciencia, sabía, creo yo, para soportar la injusticia, para aguantar un ritmo que juega entre la desidia, el soborno,  el tráfico de influencias, la manipulación, los intereses políticos, los de terratenientes, de militares, de sicarios, de jueces y fiscales tarifados, todo en una olla grandota donde la impunidad campea, se burla, y como nos decía el Poeta Roberto Sosa, en su poema La Casa de la Justicia….  donde “Todo se consuma… bajo esa sensación de ternura que produce el dinero”.

Todo eso lo sabemos, lo denunciamos; blasfemamos, conjuramos, pero yo pensaba hoy que de nuevo Chabelo me contaba: “Mi niña, me trajeron de regreso al Porvenir (centro penal donde guarda prisión), me tuvieron todo el día en el Juzgado, nos persiguieron en los carros, hasta los mismos policías estaban nerviosos”, y volvía al cuento del Juez saliendo y entrando, con unos hombres raros dentro del carro que tampoco eran guardaespaldas porque nunca se bajaron para andar detrás de él, y quería hacer cuenta de quiénes lo llegaron a acompañar, estaban mis hermanos, llegó Juanita, estaban los cipotes, llegó mucha gente del Aguán, de las organizaciones.

Con su voz pausada siempre y su tono apesarado, Chabelo volvía al cuento de horror donde no entendía lo que entendió: “No me van a juzgar en libertad aunque la misma Ley en la que ellos se basan, dice que debían aceptar la solicitud de revisión de medidas cautelares para que yo sea escuchado en libertad antes de la otra audiencia que va a ser el 27 de Enero”.

Después de que la Corte Suprema de Justicia admitiera el recurso de Casación en Diciembre del 2013, Chabelo no tiene una sentencia que lo condene, por lo tanto debe recuperar la libertad ya que según la ley una persona no puede estar privado de libertad más de 2 años sin sentencia y Chabelo lleva 5 años 3 meses 19 días preso, por un delito que no cometió y sigue bajo prisión preventiva de manera ilegal.

Yo pensaba hoy que solo fui a ver una vez a Chabelo y él se acuerda de mi, tengo el honor de que me llame, a él le encanta platicar, por qué no lo vamos a visitar más seguido y más personas, así no se quiebra su voluntad, y tampoco se quiebra la nuestra, les aseguro que su serenidad se transmite, su fe, como dice él, en que todo se arregle, para que él vuelva a abrazar a su mamá, en el patio de su casa, en la tierra que le pertenece y le quieren arrebatar, entre su gente, sus hijos, su Juanita que extraña tanto, su bebé con quien no ha podido convivir, sus hermanos que son luchadores como él, hermanos de lucha nuestra. Chabelo exige justicia y él necesita saberse acompañado en su lucha como el preso político que es. PARA ISABEL MORALES, LIBERTAD!!

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